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11 de octubre de 2013 / vayatrespataspaunbanco

Crónica de un superviviente (parte 2)

En la entrada anterior, dejamos a nuestro valiente colaborador, Jewi, huyendo de un ataque zombie en las primeras horas de la madrugada del domingo… ¿Consiguió escapar? ¿O cambió el rumbo de la aventura apocalíptica? ¡Sigue leyendo!
mapaSurvival2

02:55 horas

Estamos a salvo, nadie nos sigue y nadie se acerca.

Decidimos esperar 5 minutos antes de hacer contacto por walkie con el grupo. Todo el mundo está a salvo y no hay zombies a la vista. Volvemos.

Vemos que el campamento está en funcionamiento. Hay que hacer cola. Otra vez.

03:10 horas

Después de esperar turno cívicamente en este pequeño apocalipsis zombie (todo sea por la cortesía y buenas maneras durante el fin del mundo), nos indican un bar al que ir para buscar una pista, pero no nos quieren decir nada del laboratorio. También nos envían de vuelta al frontón.

No nos pinta nada bien. Investigamos la zona por la que debería estar el bar. Recurrimos a los lugareños, pero a nadie le suena de nada.

A partir de aquí, los detalles empiezan a mezclarse en mi memoria…

04:25 horas

Volvemos al frontón, nada nuevo. Nos separamos por culpa de una horda, y al volver a juntarnos, dos de los nuestros tienen nuevas pistas.

Han vuelto al cementerio nuevo, de allí fueron a un campamento al norte de éste, en el cual les dieron dos pistas. Una implicaba regresar al frontón (otra vez…), pero la otra pista proporcionaba finalmente la ubicación de un laboratorio en el centro de la ciudad. Nos dirigimos hacia la segunda opción.

Algún momento de la madrugada del domingo. He perdido la noción del tiempo.

Al llegar vemos que hay un grupo de gente en una puerta hablando con los del otro lado. Enviamos a uno de nuestro grupo a enterarse.

Por lo visto, no nos quieren dejar pasar. No sé muy bien por qué: no sé si es que somos demasiados, o no se fían de que no estemos infectados.

Un rato después…

Cada vez llega más gente y eso no avanza, hasta que llega una horda y se dispersan casi todos. Gracias a ello, consigue pasar uno de los nuestros, junto con alguien de otro grupo.

Le han dado dos pistas nuevas. Una de ellas… pues que vayamos al frontón a decirles una chorrada genérica (que les faltaba tóner para impresora, por ejemplo… ¡esto no es serio!), y la otra consiste en ir al cementerio viejo.

Prefiero no mirar la hora. ¿Veremos amanecer?

Nos separamos debido a una horda. Sólo somos tres.

Por suerte, aún tenemos contacto por walkie. Quedamos en el cementerio viejo (punto 7). Nosotros llegamos los primeros. Al entrar, un chico con metralleta (que no viste de soldado) nos estudia los ojos para ver que no somos zombies. A continuación, nos lleva a la puerta de la zona norte del cementerio.

Nos ponemos (cómo no) a hacer cola.

Empieza a clarear el cielo.

Cuando nos toca, aún no ha llegado el resto, pero entramos a buscar la posible pista. Comprueban nuestro mapa y nos preguntan si hemos estado en todos los sitios. Decimos que sí. Realmente nos faltaba visitar la plaza de toros, pero la marcamos porque hablamos con otro grupo que estuvo y no aportaba pistas nuevas ni nada.

Nos separan y nos comunican una inquietante noticia. Como ya se han cubierto el cupo para los ganadores, el juego termina ahí. Que hemos sobrevivido, sin más explicación.

La realidad vuelve a tomar cuerpo. Son las 06:00 horas

Nos juntamos con nuestros compañeros, nos quitamos la braga verde de superviviente y vamos a que nos den una roja de zombie (alegando que nos han matado). Nos las dan, vamos a un bar a desayunar y a casa.

Pues sí, la crónica tiene un cierto regusto agridulce al final. A pesar de las declaraciones de los organizadores de este juego de rol en vivo (en los días 29 y 30 posteriores al evento), Jewi nos describe un sentimiento general de hartazgo y desilusión según iba avanzando la experiencia. El espíritu entusiasta del principio se acaba transformando en aburrimiento y frustración. Colas constantes, pistas falsas, exclusión de las pruebas de la mayor parte del grupo, deambular sin rumbo, ¿hemos mencionado las colas? Es complicado meterse en el papel de un superviviente a un apocalipsis zombie si tienes que pedir vez para acceder a cada pista.

Con todo, este tipo de eventos guardan un cierto atractivo y muchos intentan repetir. Quizá con la esperanza de ganar, o de que algo cambie en la próxima. Hay que estar preparados, que dicen por ahí, por lo que pueda pasar… 😉

zombies

¡Fantástico resumen, Saisotillo!

[*Conversación entre coordinador y superviviente: – La siguiente pista está ahí. – ¿Cómo? Pero si acabo de venir de ahí. Está hasta arriba de zombies. – El espectáculo debe continuar.]

2 comentarios

Dejar un comentario
  1. Jesus Jimenez / Oct 13 2013 18:28

    Ha sido un placer colaborar con vosotras.

    Para lo que queráis ando por los internetes.

    • elsavayatres / Oct 20 2013 17:18

      El placer ha sido nuestro! Ya te engancharemos para otra colaboración😉

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